Skip to content

Cofradía de la Vera Cruz

23 febrero, 2010

 

 La cofradía de la Vera Cruz es la única que existe de las cuatro que hubo en Tajueco; las otras fueron las de la Virgen del Rosario, san Pedro y san Agustín, que se extinguieron en 1857, 1864 y 1777, respectivamente.

            La denominación “Vera Cruz” se encuentra en muchas cofradías que aún subsisten en la provincia de Soria. Hacen referencia, obviamente, a la Cruz de Cristo que la tradición afirma encontrara en el Calvario de Jerusalén la madre del emperador Constantino, hacia el año 440, un 3 de mayo, Este madero fue hecho pedazos y repartido como reliquia por toda la cristiandad; sus astillas se recogen dentro de pequeñas cruces, llamadas lignum Crucis, cuyo trozo más grande conocido se guarda en monasterio cántabro de santo Toribio de Liébana, del que tal vez provenga en que se guarda en El Burgo de Osma.

            Pues bien, en el inventario parroquial de Tajueco de 1724 consta “un lignum-Crucis con un cerquillo de plata y a la otra parte un agnus Dei engarzado a una Cruz en butida de plata, que sirve para los conjuros – la cadenilla es de bronze”. Además la Virgen del Rosario tenía, entre otros joyeles, un lignum Crucis. Hoy ya no existen, como acontece con la práctica totalidad de los  los bienes parroquiales de los siglos XVII, XVIII y XIX que hemos podido leer en los Libros de Fábrica… ¿Dónde fueron a parar y cómo fueron desapareciendo…?

            En el Archivo Diocesano de la villa episcopal se encuentran los libros de la Cofradía de la Vera Cruz hasta 1793. El siguiente libro, que va de 1794 a la actualidad, se lo pasa el alcalde de la cofradía saliente al entrante cada 3 de mayo, día principal de la Cofradía, en el que también se nombra al segundo responsable cofrade, el mayordomo. Los dos salientes dan a los entrantes sus respectivas cruces: la del alcalde, rematada en hierro con las puntas flordelisadas, y la del mayordomo con decoración de círculos con su punto central inscrito al modo como aparecen ya en la cerámica celtibérica y en los ajuares guerreros de los numantinos.

            El acto tiene lugar en el ayuntamiento y durante el mismo se da lectura de las cuentas, cada vez más endebles ante la falta de nuevos socios o hermanos cofrades puesto que los últimos en hacerlo fueron, en 1990, Lázaro Isla Gracia y Valeriana y los anteriores fueron, en 1986, Emilio Mínguez y Evangelina (ambos hombres son, precisamente, el alcalde y mayordomo de la cofradía en este año de 2001). [Recuerdo al lector que este texto corresponde a mi libro TAJUECO.ENTRE PINARES Y ALFARES, de 2001].

            Habrá que retroceder hasta 1970, para encontrar una afluencia importante: ocho entradas. Una vez finalizado el intercambio de cruces, libro de la cofradía y relación de cuentas, los ochenta y seis hermanos y hermanas cofrades que conforman hoy día la Cofradía, tienen costumbre de acercarse a casa del nuevo alcalde y, junto a la puerta, degustar unas aceitunas y vino.

            Los cofrades tienen la obligación de asistir en el Domingo del Corpus a la misa, así como en Semana Santa; asisten a la familia de los fallecidos y tienen preparado un ataúd al efecto. Por otro lado, cabe suponer que el ritual del Cántico de las Ánimas ha tenido que estar vinculado a esta Cofradía originariamente.

            El libro que custodia el acalde cofrade tiene tapas de pergamino y es un auténtico registro vecinal desde 1794, año en el que era abad Estanislao de la Peña, y mayordomos Ignacio Isla y Leandro Almazán. En él consta la firma correspondiente a los obispos Juan de Cavia González (1822) y de Mateo Múgica y Urrestarazu  (19 de junio de 1921).

            Igualmente pueden leerse en este libro la readaptación de los estatutos aprobada el 3 de mayo de 1899. Estas nuevas reglas, con las que se entró en el siglo XX, tienen 23 estatutos. He aquí algunos de ellos.

            “Para ser cofrade de la Vera Cruz se necesita, primero, ser cristiano que esté en paz y comunión con la santa Iglesia de Roma, creyendo lo que ella cree y obrando lo que manda, y no esté tampoco incurso en alguna excomunión por censura por el prelado diocesano.

            Podrá permitirse la entrada en la Cofradía a partir de los 14 años, pagando por su entrada la cuota de 3 reales y además el escote que le corresponda a cada uno de los hermanos por los gastos originados, teniendo derecho a llevar vela en los entierros y acompañamientos al Señor, pero no ejercerá cargo en la hermandad hasta tanto halla tomado estado o se haya emancipado de la patria potestad.

            Hay obligación de confesar y comulgar todos los años para el día de Jueves Santo.

            En la cofradía tiene que haber siempre un abad y un prior y dos mayordomos que serán nombrados por el prior en el 3 de mayo, el abad será siempre el cura párroco. El prior tendrá en las sesiones el lugar inmediato de representación del señor abad, llevando consigo la enseña de la cruz que es la de la cofradía.

            Los hermanos tienen la obligación de asistir en persona y en su justa ausencia por representación de ella en otra persona a la administración del santo viático cuando se le diese a un hermano que adoleciere y después falleciere. Acompañarán a su cadáver hasta el Camposanto llevando velas que les suministrará la hermandad. Si la familia del difunto encargase misa de entierro por su alma, entonces convenientemente avisados los hermanos asistirán también a ella. Para evitar omisiones y quitar negligencias en el fiel cumplimiento de estos deberes, un mayordomo pasará lista general de hermanos, y cuando uno no justificase su ausencia el señor prior castigará a éste con un cuarterón de cera.

            El día de la Sta Cruz, 3 de mayo, asistirán todos los hermanos a la misa que se tendrá por la cofradía. Por la tarde habrá capítulo general donde el señor abad rezará por todos los difuntos en general de ella, y en particular por los que han fallecido en el último año de esta fecha. También se hará el escote por hermano a prorrata de los gastos habidos en ella, si bien sirviendo de tipo por persona 50 céntimos de los que se podrá restar a medida de las entradas que halla,. Al otro día hay misa con oficio de difuntos por los hermanos que han fallecido, cantándoles el párroco tres responsos alrededor de la iglesia.

También tienen los hermanos obligación de asistir a la misa de divinos oficios de Jueves Santo, a la misa de la Exaltación de la Cruz (14 de septiembre) que se han de celebrar por sus obligaciones siendo multados en un cuarterón de cera los hermanos que no quisieren, pudiendo asistir.

            Estas normativas serán leídas por el prior todos los años el 3 de mayo a la hermandad, a fin de  que recuerden sus deberes cada uno de los cofrades y sepan a qué atenerse”.

            Hay una adición por la que se amplía  la asistencia de los hermanos cofrades a las misas de todos los domingos y días festivos.

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: